Tocinantes Honorarios: Ángel y Luis

Quizá el elemento reinante en la casa que comparten Ángel y Luis es una gran mesa en la que caben sin problemas doce personas. Pareciera que todo está dispuesto alrededor de esa mesa que funciona como el eje de la casa, el sitio alrededor del que sucede todo... 


Es evidente que a Luis y a Ángel les gusta comer, o quizá aún más que comer, lo que les gusta es invitar amigos a comer y convertir esa mesota en un animado punto de encuentro en el cual compartirlo todo: conversaciones y comida, momentos, silencios, risas. Un lugar para que la vida suceda alrededor. 


La comida que compartimos con ellos (y con Evelyn, Valeria y Dafne) fue una celebración de lo local. En la mesa los protagonistas fueron todos ingredientes locales servidos casi desnudos: hongos, calabazas con elotes, papas, chicharrón, aguacate, cebollitas, mole; todo fue comprado localmente directamente a los productores de la zona, en su mayoría mujeres que ofrecen su producto de casa en casa. Todo en la mesa era tan local, que hasta la salsa verde fue preparada con chiles cosechados en el jardín.



¿Es posible tomar esas decisiones en una ciudad tan grande como la Ciudad de México: consumir local, caminar al mercado, producir un poco menos de basura? Es posible y, a veces, en el fondo ni siquiera es más difícil hacer las cosas así.


Mientras que sobre la mesa de Luis y Ángel todo es local, cercano, alrededor de ella, en el resto de la casa, los objetos vienen de muchas partes del mundo. En su casa hay libros en idiomas que no son el español, cerámica que ha viajado desde muy lejos, recuerdos de muchas partes del mundo... porque al final una cosa no está peleada con la otra y lo verdaderamente lindo es, una vez más, compartir. Las comidas de Ángel y Luis suelen aparecer en EatWith, una cuenta de instagram en la que te puedes asomar a las casas y las reuniones que suceden en más de 200 países diferentes (mira más sobre esta comunidad, aquí). 


Como ven, en esta edición de "Tocinante Honorario" no hay receta, pero no hace falta. Las setas y los nopales requieren muy poco para ser deliciosos, más aún cuando van dentro de una tortilla hecha a mano. Sin embargo, creemos que esta entrega resulta muy inspiradora. Ahora nosotros también queremos tener una mesa en la que quepan 12 personas, y llenarla con frecuencia. 


(Gracias por compartir esa tarde con nosotros, Ángel, Luis. No es algo que vayamos a olvidar.) 

Por cierto, nuestros Tocinantes Honorarios de hoy tienen sus propias cuentas de Instagram muy activas y muy, muy lindas. Sí les recomendamos agregarlos a sus feeds. Encuéntrenlos en @SanJacinto, @JoseAngelAraujo y @TabulaRasaMX


1 comentario

  1. La casa está padrisima, tienen artesanía de mi tierra :) y muy importante lo que mencionas producir menos basura y consumir local <3 <3

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Comente con confianza, no comemos (a menos que sea usted un delicioso tocino).

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